Las arrugas comúnmente son asociadas con los signos de la edad, esto sucede debido a que conforme nos hacemos mayor, el colágeno y la elastina, proteínas esenciales a la hora de proveer suavidad y estructura a la piel, empiezan a descomponerse, causando flacidez y por supuesto las odiadas arrugas. ¿Pero cómo saber si nuestra piel presenta arrugas o líneas finas causadas por la deshidratación?
Una manera de identificar si tenemos arugas o líneas de deshidratación es teniendo en claro los orígenes de cada una; cuando nuestra piel padece de arrugas, claramente estamos ante un proceso de degradación de colágeno y elastina que se originan desde nuestro interior y como consecuencia del paso del tempo, algo definitivamente inevitable, pero que es posible combatir con productos dermatólogicos, cuyos activos apoyen la carencias de tu piel durante esta etapa; vitamina C, Niacinamida, Retinol, Ácido Hialurónico, Coenzima Q10 entre otros.
Por su parte, cuando padecemos de líneas finas producto de la deshidratación, es probable que agentes externos como el clima, los cambios de estación, una dieta poco balanceada, el consumo elevado de alcohol, sal, poca ingesta de agua y una rutina de cuidados inadecuada, sean los responsables; esto claramente puede ser remediado con cambios de hábitos y a su vez con una rutina diaria de cuidados, usando los productos que tu piel necesita.
¿Cuáles son los signos de una piel deshidratada?
Si crees estar pasando por una fase de deshidratación, aquí te contamos cuáles son los signos de alerta, más comunes, que debes tener en cuenta.
Tu piel presenta picor:
Factores como el viento, las altas temperaturas y la exposición al sol pueden desgastar la barrera protectora de humedad de tu piel y dejarla con una sensación de sequedad y picor. En este caso, asegúrate de proveerle una hidratación adecuada, seguir una limpieza consistente y delicada, con productos que colaboren en realizar una higiene profunda pero a la vez, suave, sin alterar la barrera protectora de la piel.
Tu piel esta muy sensible:
Cuando la humedad de la piel se agota, esta pierde su capacidad de protección y defensa frente a las agresiones externas, aumentando el nivel de irritación; en este caso, lo mejor será emplear productos que fomenten y retengan la humedad natural de la piel sin descuidar hábitos diarios de limpieza, hidratación y protección. Asimismo no descuides en tu dieta la ingesta de agua y alimentos naturales, ricos en esta sustancia como el pepino, la sandía, el melón y la piña.
Tu piel está opaca:
Cuando evidencias que tu piel ha perdido su brillo y complexión natural, y por el contrario se evidencia opaca y sin vida, claramente estas ante un claro indicador de deshidratación. En este caso, la hidratación y los hábitos de higiene nuevamente cobra mayor protagonismo, recuerda que sin una adecuada hidratación ni hábitos de limpieza diarios (día y noche) las células de tu piel no se renovarán tan rápido y las células muertas pueden llegar a acumularse en la superficie de su piel, logrando obstruir los poros para una apariencia opaca y sin vida.